À Fundação Bienal de Artes Visuais do Mercosul, Carta de Reivindicações do Coletivo Autônomo de Mediadorxs

O Coletivo Autônomo de Mediadores, associação livre e não-institucional, em decorrência dos processos de segregação de públicos e descaracterização do trabalho de mediador(a) vivenciados na 9ª Bienal do Mercosul, vem a público manifestar reivindicações por melhores condições de trabalho e visitação na mostra.

  • Exigimos uma infraestrutura que possibilite o pleno e digno exercício do trabalho de mediador(a), o que implica: locais para beber água, sentar, espaço para produção de materiais, computador com acesso à internet viabilizando o trabalho de pesquisa. E que sejam locais com estrutura segura para guardar os próprios pertences;
  • Disponibilização de horários onde os(as) mediadores(as) tenham a possibilidade de estudo e pesquisa sobre as obras e sobre questões que envolvam as temáticas da exposição;
  • Garantir períodos de intervalo com um tempo hábil para os(as) mediadores(as) se alimentarem e descansarem de maneira adequada (por exemplo, intervalo para almoço);
  • Garantir um salário que cubra os gastos com transporte e alimentação desde o período de formação a fim de possibilitar que todos(as) possam concluir o curso para o trabalho na mostra, independente de suas condições financeiras. Esse ponto se faz necessário especialmente porque consideramos que o curso de formação já configura relação de trabalho com a Fundação Bienal do Mercosul;
  • Exigimos transparência e comunicação do funcionamento da jornada de trabalho, preferencialmente expressos no contrato;
  • Exigimos maior clareza no contrato dos mediadores, de modo que outros setores da instituição não possam impor-nos desvio de função, com suporte no item c da cláusula primeira, que diz: “prestar outros serviços que, embora não relacionados nos itens anteriores, são decorrentes do objeto contratado”. Não admitiremos a prestação de outros serviços que não os de mediação.
  • Informar os(as) mediadores(as) sobre a logística e a estrutura das obras;
  • Tornar público os tipos de isenções e financiamentos destinados à realização da Bienal do Mercosul, com ampla divulgação da prestação de contas;
  • Pelo fim de qualquer distinção em relação a públicos na visitação da mostra e no trabalho do mediador (pelo fim das visitas VIP, e de mediações direcionadas para esse tipo de grupo em detrimento de outros);
  • Total acessibilidade dentro dos espaços expositivos para públicos com necessidades específicas;
  • É inadmissível que a Fundação Bienal não cumpra com a regularidade trabalhista a qual deve balizar os contratos dos profissionais da área de segurança, visto que na 9ª Bienal a equipe de seguranças atuou com uma carga horária de trabalho acima das 8 horas/dia e com tempos ínfimos de intervalo (a jornada era de 12h diárias, intervalo de menos de uma hora para almoço e duas folgas por mês).
  • Assim, exigimos condições dignas de trabalho para a equipe de seguranças, que atenda todos os direitos já previstos na Lei de Direitos Trabalhistas (Lei nº 5.452, de 1º de maio de 1943).

O Coletivo Autônomo de Mediadores reitera a sua luta contra medidas segregacionistas nos espaços expositivos, assim como condições dignas de trabalho para todos os trabalhadores que recebem o público nesses espaços. Este documento é de domínio público, com a finalidade de criar mecanismos de controle social das instituições privadas (sejam elas com fins lucrativos ou não) que valem-se de financiamentos públicos para a sua existência ou para realização de seus eventos. É pelo respeito ao público, à sociedade e aos trabalhadores que as reivindicações acima expostas devem ser atendidas.

COLETIVO AUTÔNOMO DE MEDIADORES

Porto Alegre, dezembro de 2013.

DECLARACIÓN

DECLARACIÓN

 

Nosotros, del Colectivo Autónomo de Mediadores, compuesto por trabajadores de la 9 ª Bienal de Artes Visuales del Mercosur, Porto Alegre, declaramos nuestro descontento con respecto a los episodios que se produjeron durante el ejercicio de nuestras actividades. Como parte del núcleo de mediación actuante en esta exposición, nuestro trabajo consiste en recibir, acoger y dialogar con el público agendado y espontáneo que asiste a los espacios expositivos.

Los episodios descritos a continuación demuestran arbitrariedades con respecto al uso de estos espacios, expresadas por las prácticas institucionales que restringen el acceso de visitantes de acuerdo a criterios discriminadores. Consideramos importante manifestar nuestra posición y aclarar que no estamos de acuerdo con este tipo de prácticas, puesto que la mediación se fundamenta en el respeto a cualquier tipo de público que asiste a los espacios expositivos – independientemente de su sexo, clase, etnia o edad.

 

  • El 4 de octubre de 2013, se celebró una cena de carácter privado dentro de la sala Ado Malagoli, en el Museo de Arte de Rio Grande do Sul – MARGS con el fin de recaudar fondos para futuras adquisiciones de obras de arte para la institución pública. Durante el evento, fueron encendidas velas sobre las mesas situadas junto a una obra construida con 4.800 piezas de cartón y que ocupa, durante la muestra, la parte central del segundo piso de dicha institución. La organización de la cena comenzó antes del cierre del museo -que se produce a las 19 horas-, por lo tanto el espacio estaba todavía abierto para las visitas y, en consecuencia, los mediadores se encontraban todavía en las horas de trabajo. Es importante destacar que los miembros de la Fundación Bienal del Mercosur estuvieron presentes en la cena, y no informaron a los mediadores y supervisores que trabajaban en el MARGS sobre el evento. Hecho que dificultó el exceso del público a algunas obras expuestas, además de interferir en la labor educativa en el espacio museal. A las 18:45 había mesas y sillas colocadas junto a la obra del artista estadounidense Tony Smith. Otra obra expuesta en el MARGS fue obstruida debido a las luces y el plástico con el que fue cubierto el suelo. Sin embargo, el día siguiente al evento, los mediadores que trabajan en el turno de la mañana en el Museo del Estado encontraron cera de la vela, manchas de comida y piezas de acrílico sobre la alfombra.

Entendemos que la organización de una cena en la mitad del espacio expositivo es una falta de respeto a las propias normas establecidas por la 9 Bienal del Mercosur y por el MARGS, una vez que, para garantizar la conservación de las obras, no es permitido consumir alimentos y bebidas en las salas donde son expuestas. Frente a este hecho, suena como un discurso incoherente las recomendaciones de preservación de las obras – dirigidas tanto a los mediadores como al público.

  • En los días posteriores a la cena, así como en los días posteriores a la publicación de una carta en la que se informaba sobre el evento, hubo restricciones y persecución a los mediadores por parte de la dirección del MARGS, dentro y fuera del entorno laboral.

Entendemos que hubo omisión por parte de la Fundación Bienal respecto a los hechos ocurridos.

  • El día 17 de octubre de 2013, se realizó una sesión fotográfica para una editorial de moda en el horario de visita a las exposiciones, en la “Praça da Alfândega” de la 9 Bienal del Mercosur, sin el cuidado adecuado a la preservación de las obras. Conductas que son estrictamente exigidas al público visitante, el cual tenía imposibilitado el acceso a parte del espacio expositivo en esta ocasión.
  • El día 24 de octubre de 2013, se llevó a cabo un performance en el Santander Cultural con amplia divulgación, de entrada gratuita y se solicitaba la llegada anticipada debido al número limitado de lugares. Sin embargo , pudieron asistir tan solo algunas personas que, minutos antes del inicio del evento, fueron anunciados por el equipo de producción como inscritos en una lista hasta entonces desconocida tanto por el público como por el grupo de mediación que esperaba en la fila formada por orden de llegada . Vale la pena mencionar que los nombres de la lista estaban relacionados a una condición social particular de distinción, estatus y privilegio, así como a vínculos personales con figuras de la Fundación Bienal.
  • En cuanto al trato de los demás sectores de la Fundación Bienal con los mediadores, existen diversas situaciones que caracterizan la disminución de la función y del trabajo de mediación y la propia condición de sujeto de los mediadores. Como ilustración de este hecho, en la referida performance que tuvo lugar en el Santander Cultural, hubo desvío de nuestro trabajo. Puesto que, los mediadores fueron invitados por el núcleo educativo (sector encargado del equipo de mediación) a trabajar en la mediación del performance. Sin embargo, guiados por otro sector y con el desacuerdo del propio núcleo educativo, fueron llevados a realizar actividades que no corresponden con el trabajo de mediación, tales como ascensoristas y recepcionistas.

Además de la falta de cumplimiento y la reflexión de nuestra función real en el espacio de la exposición, son recurrentes las interrupciones abusivas y las situaciones desagradables durante la realización de las mediaciones por parte de otros sectores de la Fundación Bienal.

  • También en el día 24, en el espacio expositivo del Memorial de Rio Grande do Sul, a un sujeto que se identifica como “queer” (sin género o sexualidad definidos), al utilizar el baño femenino para maquillarse, se le pidió que se retirara por medida de “seguridad ” de manera agresiva. La medida es representativa del asedio moral, psicológico y el abuso de autoridad, pues fue seguido por empujones hasta la salida del espacio expositivo, como se muestra en el registro audiovisual. La violencia que ocurrió en esta situación le generó al visitante exhibición y exclusión de las dependencias de la 9 Bienal del Mercosur. Esto refleja restricciones excluyentes impuestas a diferentes públicos , desde las cuestiones de género y sexualidad dentro de los espacios expositivos , así como la negligencia y omisión de la Fundación Bienal en cuanto a su inclusión.
  • Constatamos también la insuficiente preparación para la implementación de “audio-guías” en el caso de las visitas de grupos con discapacidad visual, haciendo hincapié en nuestra preocupación por la calidad de la mediación a esos grupos. Además, observamos la falta de estructuras que permitan un mejor acceso de estos grupos a los espacios de exposición, debido a la ausencia de descripciones de las obras en Braille, así como de materiales táctiles (que terminaron siendo diseñados y producidos por la mediación del Santander Cultural). La accesibilidad para personas con deficiencia en movilidad es mínima, como también lo es para sordos debido al pequeño número de mediadores interpretes de Libras (Libras: Lengua Brasileña de Señales).

Frente a estos estos modos de relación que agredieron y agreden en diversas instancias el público de las exposiciones públicas y el personal de mediación de la 9 ª Bienal, nosotros del Colectivo Autónomo de Mediadores declaramos nuestro repudio y nuestra disociación total de esas prácticas que establecen tratamientos diferenciados y elitistas y que favorecen a aquellos que tienen un mayor poder adquisitivo o condición social. Es inaceptable que haya cualquier tipo de distinción de público en estos espacios, especialmente porque es una exposición que cuenta con el apoyo financiero proveniente de los fondos públicos (Ley N º 13, 490/10 – Pró-Cultura/RS) y mecanismos de incentivos fiscales (Ley ° 8313/91 – Ley Federal para el Fomento de la Cultura) cuyos artículos iniciales ya aclaran los requisitos para la concesión del incentivo:

Artículo 2, § 1 Los incentivos creados por esta Ley sólo serán concedidos a proyectos culturales cuya exhibición, uso y circulación de los bienes culturales que de allí resulten sean abiertos, sin discriminación, a cualquier persona, que entre gratuitamente, o sea público al que se le cobre el ingreso.

§ 2 Se prohíbe la concesión de incentivos a obras, producto, eventos u otros decurrentes, destinados o restringidos a colecciones particulares o circuitos privados que establezcan restricciones de acceso.

Es porque creemos en una ética y una política de la mediación, independiente de las premisas elitistas y excluyentes de las instituciones, que estamos en contra de las acciones que (a) humillan o desconsideran a cualquier persona en cualquier espacio cultural y ( b ) son irresponsables en el cuidado con el patrimonio público (del que hacen parte los museos mencionados anteriormente ) . Creemos que el arte no debe ser un ambiente restringido y socialmente privilegiado – reproduciendo en un nivel simbólico la desigualdad social -, pero sí de acceso a todos, democrático, popular y universal. Defendemos una relación sin distinción en la asistencia, el acceso y la circulación de los espacios expositivos. Reivindicamos la eliminación de criterios arbitrarios en el recibimiento de visitantes, así como para los educadores que trabajan en los espacios de la 9 Bienal del Mercosur.

Expresamos nuestro repudio a las situaciones de exclusión y segregación de públicos, así como la mala condición y vulnerabilidad del educador trabajador del equipo de mediación, acosado en varias situaciones.

 

COLECTIVO AUTONOMO DE MEDIADORES

 

Porto Alegre, Noviembre de 2013.

Coletivo Autônomo de Mediadores assina manifesto pelo Cais do Povo!

A POPULAÇÃO DE PORTO ALEGRE QUER DEBATER O PROJETO DO CAIS DO PORTO

Queremos a revitalização do cais. Queremos usufrui deste espaço público com nossas famílias e amigos. Queremos tomar chimarrão ali. Contemplar o pôr-do-sol. Assistir intervenções artísticas populares.

NÃO queremos que o porto seja transformado em espaço elitista, exclusivamente comercial. Queremos um espaço para as diferentes culturas da cidade se encontrarem. Onde o consumo não seja obrigatório.

O projeto prevê a construção de um shopping center, centros de convenções, hotéis de luxo, permitindo-se torres de até 100 metros de altura na beira do Guaíba e um estacionamento para 4000 veículos. O empreendimento concederá o Cais Mauá para a exploração privada pelo período de no mínimo 25 anos.

Queremos um projeto de revitalização do cais que seja amplamente discutido pela população, que contemple as demandas dos porto-alegrenses e não do mercado do turismo e do capital internacional. Propomos um projeto que contemple espaços para as culturas populares, que incentive a diversa e qualificada produção artística da cidade e com acesso garantido a toda a população.

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ABONG-RS AgapanAmigosdaTerra Brasil, Assentamento Vinte de Novembro, Cabaré Do Verbo, Centro de Estudos Ambientais, Coletivo ARTMO, Coletivo Autônomo de Mediadores, Coletivo Feminista Divergentes, Cometa Nuh,Comitê Copa Porto AlegreComitê Latino-Americano, Defesa Pública da Alegria, Editora e Espaço Deriva, IAB RS, Instituto IDHES, Movimento Autônomo Utopia e Luta, Lappus – Laboratório de Políticas Públicas e Sociais, Lutadores Urbanos, Movimento Nacional de Luta pela Moradia, Ocupação Saraí, RUA – Rastro Urbano de Amor, SAJU – Serviço de Assessoria Jurídica, Setenove, Troca Viva, União da Juventude Comunista

Quando falhas operacionais são desigualdades estruturais – por que o Coletivo Autônomo de Mediadores realizou uma paralisação na 9ª Bienal do Mercosul/Porto Alegre

Relato de uma mediadora

 A greve é um momento de verdade, cada um tem de escolher seu campo.

No dia 10 de novembro de 2013, o Coletivo Autônomo de Mediadores paralisou seus trabalhos na 9ª Bienal do Mercosul / Porto Alegre. Era o último dia da mostra.

Por que uma paralisação? Primeiro, pela urgência de revelar ao público visitante as práticas de caráter discriminatório e segregatório de instituições como a Fundação Bienal, efetuadas ao longo da 9ª Bienal[1]. Segundo, esclarecer que, como mediadore(a)s, ao mesmo tempo cidadã(o)s e trabalhadore(a)s na mostra, repudiamos tais práticas.

Somos trabalhadores e trabalhadoras de algo imaterial. Não produzimos carros ou pregos; produzimos conhecimento, descoberta, aprendizado: diálogo. Um diálogo baseado na construção da igualdade apesar e para além das desigualdades que estruturam nossa sociedade. Logo, neste dia, nossa mediação era menos em relação às obras expostas, e mais um diálogo – na forma de um constante questionamento – sobre o desigual acesso à “arte” e à “cultura”.

Nossas atividades iniciaram em torno das 9h no exterior da Usina do Gasômetro e terminaram às 21h no interior do prédio. Pela primeira vez, fizemos o mesmo horário de trabalho do(a)s seguranças que, desde antes da abertura da 9ª Bienal chegavam antes das 9h da manhã para sair às 9h da noite.

Enquanto algun(a)s colegas se dedicavam à confecção dos cartazes, outro(a)s realizavam a distribuição dos panfletos e da declaração (publicada neste blog). Ainda pela manhã, uma das artistas da mostra cruzou por nós e, num sorriso que expressava apoio ao nosso ato, retirou da bolsa seu crachá, no qual constava a versão em espanhol de uma frase proferida por mediadores e mediadoras: sin mediador no hay bienal. Então, convidou-nos para participar de sua performance que iria ocorrer ao ar livre, na orla do rio Guaíba.

Permanecemos na rua enquanto o tempo permitiu. Ora iniciávamos o diálogo com alguém que passava, ora éramos interpelado(a)s por quem circulava. Logo nos aproximamos da entrada do prédio e, ao lado da funcionária que distribuía o folder institucional da mostra Bienal, distribuímos os panfletos  do coletivo autônomo.

Estávamos distribuindo os panfletos próximas à porta de entrada quando irrompeu a primeira tensão do dia: um rapaz que havia solicitado alguma informação à guarda municipal – é comum estarem, sempre, dois ou três guardas na Usina – fora recebido com agressividade pelo policial e passou, também, a mostrar certa hostilidade em sua fala. Próxima a eles, eu observava. O(a)s demais colegas já haviam se afastado e me sugeriram fazer o mesmo, já que poderia “acabar sobrando pra nós”. Resisti em me distanciar e fingir que não era comigo, embora compreendesse que qualquer situação atípica, nesse dia atípico, poderia ser lida como gerada pelo(a)s mediadore(a)s e, assim, nosso(a)s chefes poderiam nos culpabilizar. De certa forma, era como se precisássemos nos proteger de qualquer “confusão” para não sobrar pra nós. Bem, o argumento fazia sentido. Ziguezagueei um pouco até finalmente me afastar.

Porém, não imaginávamos que, pouco tempo depois, se instauraria outra violência, esta sim, dirigida a nós, mediadore(a)s. A possibilidade de deslegitimação do ato era cogitada, mas creio que nenhum de nós cogitou a possibilidade da violência. Talvez devêssemos ter aceitado, desde o início, que qualquer coisa poderia ter se tornado um motivo para “sobrar pra nós”, simplesmente porque quem faz paralisação, manifestação ou greve – para utilizar um termo mais comum entre as classes trabalhadoras – é sempre culpabilizado; seja por obstruir o trânsito, seja por obstruir, justamente, o trabalho.

A chuva fez com que entrássemos no espaço expositivo. Embora nosso desejo fosse realizar o ato na rua para demarcar nossa ausência no espaço de trabalho, tivemos de deslocar nosso ato para o interior do prédio: na entrada, ao lado de uma obra que se propunha uma relação entre   fora/dentro, na forma de uma praça.

Eu conversava com um visitante quando um homem, exaltado, adentrou o prédio e começou a hostilizar todo(a)s que ali estavam, mediadores, seguranças e público. A certa distância, eu ainda não compreendia muito bem o que acontecia. Nem eu, nem o visitante. Aos poucos foi se tornando clara a atitude violenta desse funcionário, de outro setor, que se dizia representante da curadora da exposição e da coordenadora do projeto pedagógico (setor referente à equipe de mediação).

Ele então tentou tirar os cartazes expostos no chão. Numa agressividade assustadora, xingou-nos e lançou ameaças de morte a um colega. Afirmou que nós estaríamos desde o início “desorganizando a bienal”. A expressão violenta, em sua face e em seu corpo, fez com que chegássemos a supor que ele seria, ou estaria, uma pessoa “alterada”. No entanto, antes de patologizar a atitude, de considerá-la um caso isolado ou uma “falha operacional”, precisamos reconhecer que embora ela pareça destoante num primeiro momento, ela é, na verdade, representativa da violência simbólica que vinha sendo exercida de forma individualizada, nos corredores e nas conversas particulares ao longo da 9ª Bienal.

O visitante com quem eu conversava chegou a tentar dialogar com o referido funcionário, mas ele era incapaz de tecer um diálogo. Se exaltava, levantava o tom de voz, apontava em nossa direção. Os seguranças chegaram a intervir, também tentaram conversar e acalmá-lo. Em certo momento, ele saiu do prédio, mas logo retornou. Fez idas e vindas hostis até que chegassem a curadora e a coordenadora do projeto pedagógico – aquelas que ele dizia estar representando – para uma conversa conosco, o(a)s mediadore(a)s.

Ora, tal atitude foi tanto a expressão real dos constrangimentos morais que mediadores e mediadoras vinham sofrendo de maneira individualizada, quanto a efetivação da discriminação praticada por classes privilegiadas. Assim como a paralisação catalisou uma série de processos que ocorriam ao longo da mostra, a atitude violenta desse funcionário pode também ser lida como representativa da forma como a instituição nos trata – mediadore(a)s, seguranças e público. Atitude, essa, corroborada pela “conversa” que se deu com a curadora e a coordenadora, mais uma vez omissas em relação às violências praticadas.

Quando elas chegaram, nos reunimos em círculo ao redor de nossa intervenção (artístico-política). O ponto de partida para o “diálogo” foi a pergunta “o que está acontecendo aqui?”. Sobre a violência, nenhuma palavra; exceto o pedido de que nós, mediadores e mediadoras, nos colocássemos no lugar daquele funcionário que se sentia atingido por tamanha intervenção nas obras, visto que ele havia trabalhado intensamente ao lado do(a)s artistas.

Fomos acusado(a)s de contradição, de praticar aquilo que criticamos em nossa declaração pois o ato no interior do espaço expositivo estaria impedindo, ao público, o acesso às obras, apesar do público ter mostrado apoio ao nosso ato. De acordo com a coordenadora do projeto pedagógico, a maioria dos tópicos de nossa declaração referia-se à “falhas operacionais” e, disso, fomos insistentemente interrogado(a)s sobre onde queríamos chegar com nossas declarações e reivindicações.

Como assim falhas operacionais? Um jantar realizado pela e para uma elite que tem o privilégio de burlar as regras de cuidado e manutenção de um patrimônio público é uma falha operacional? As perseguições e constrangimentos morais praticados pela direção do MARGS a(o)s mediadora(e)s é uma falha operacional? As sessões fotográficas realizadas nos espaços expositivos onde toca-se em obras que não se permitia tocar é uma falha operacional? Um evento divulgado para o público em que, repentinamente, entram apenas aquele(a)s que constavam numa espécie de lista VIP é uma falha operacional? O desvio de função pelo qual passaram mediadores e mediadoras é só uma falha operacional? Não estaríamos diante da exacerbação de uma desigualdade estrutural na qual se reproduz o privilégio de certas classes sociais e se desvaloriza outras (públicos visitantes, mediadora(e)s e demais trabalhadore(a)s)?

O visitante com quem eu havia conversado participou da “reunião”. Manifestou-se perguntando à curadora e à coordenadora o que elas viam de tão errado em nosso ato político porque, para ele, tratava-se de um ato que questionava as estruturas de poder vigentes em nossa sociedade. Elas não responderam sua questão e, embora tenham dito que não era errado, frisaram que, como mediadore(a)s contratados pela Fundação Bienal, nós tínhamos feito um acordo de que trabalharíamos até o último dia da mostra e, através de uma paralisação, não estávamos cumprindo com esse acordo. A curadora disse que não queríamos trabalhar. Pediu nossas bolsas e crachás para que então colocassem outras pessoas em nossos lugares – essas pessoas usariam os crachás com os nossos nomes? Por que o crachá?

O funcionário violento rondava por ali. Ao ouvir um colega que tentava realizar a mediação do ato com visitantes, gritou “olha aqui, ele tá com discurso político”. Qual o problema de falar em política? A arte é um campo sagrado no qual a política não adentra?

A “conversa” prosseguiu, apesar da intervenção. Como mencionei, uma das obras ao lado da qual estávamos era como uma praça, propondo uma relação entre fora/dentro, interior/exterior, bem como espaço público/espaço privado. E o que acontece nas praças? Diversas apropriações. Assim, nosso ato, mesmo que no interior de um espaço expositivo, era uma maneira criativa de realizar a ideia da obra e foi o que argumentamos com a curadora. Além disso, não estávamos sobre a obra, mas na fronteira entre uma e outra obra.

Diante de nosso argumento, a curadora afirmou que tal relação se tratava apenas de uma metáfora e, em tom pejorativo, afirmou que nosso ato não era muito sofisticado, apesar de termos aprendido a sofisticação ao longo do curso de formação. Há, nessa fala, pelo menos dois ataques: primeiro, que não entendemos que se tratava apenas de uma metáfora; segundo, afirmar que nosso ato não era sofisticado apesar de nos terem ensinado sofisticação no curso. Dois ataques à nossa capacidade cognitiva, portanto, dois ataques ao nosso pensamento. E o que é a paralisação? Um ato concebido desde o pensamento.

Eis a violência simbólica, eis a violência sobre nossa forma de pensar.

Ora, não poderíamos problematizar que a potência da metáfora não está justamente na sua possibilidade de realização? E a potência da mediação na realização/efetivação de metáforas? A mediação como partilha de saberes/aprendizados que se dá entre um eu e umx Outrx com a finalidade de nos transformar; se entendermos a metáfora no sentido da transposição (ou seja, do deslocamento), não é justamente isso que realizamos na mediação ou como mediação? O diálogo não acaba por transpor o eu e x outrx a outros lugres, outros eus?

Quanto a ser ou não sofisticado, a definição que consta no dicionário me parece reveladora do elitismo violento impregnado no pensamento da curadora. Segundo o Houaiss:

– sofisticado (datação séc. XVI): que se sofisticou;

1. enganado com sofismas 2. que foi alterado fraudulentamente; falsificado, adulterado 3. que tem sutileza ou utilidade sofística  4. que não é natural; postiço, artificial, afetado 5. falsamente intelectual ou rebuscado 6. que tem requinte, originalidade, bom gosto; fino, requintado 7. que demonstra conhecimentos profundos e atualizados sobre (alguma coisa); profundo, complexo, erudito  8. que é muito avançado, complexo, bem aparelhado, eficiente; aprimorado. [etimologia: verbo sofisticar, do francês sophistiquer que significa “enganar com sofismas”]

Sofisma é um argumento que produz a ilusão da verdade. Em termos informais, podemos dizer que é um sinônimo de mentira. Se levarmos em consideração as primeiras cinco definições, fica evidente por que não somos sofisticado(a)s. Nosso ato não teve a intenção de enganar mas de revelar, em sua forma crua, as desigualdades que nos atravessam e estruturam tanto o campo da arte quanto os demais campos do social. Não se trata de falsificar ou ser artificial. A paralisação – ou: greve – é a ação através da qual as classes trabalhadoras buscam explicitar a desvalorização, a desigualdade e a violência sofridas no ambiente de trabalho. Ou seja, mostrar a verdade sobre a exploração do trabalho. E é nesse sentido que penso nossa paralisação: uma forma autêntica de revelar verdades, não uma forma sofisticada de construir erudição sobre qualquer assunto. Supor que nosso ato não é eficiente, visto que curadora e coordenadora reiteraram que nossas reivindicações não estavam chegando onde deveriam chegar, é só uma maneira de deslegitimá-lo.

As estruturas de poder às quais se referiu aquele visitante não são seres abstratos que pairam num céu enevoado, distante e acima de nós. Elas se produzem e reproduzem no nosso dia a dia, nas nossas práticas, nos nossos corpos: quando a instituição se cala diante do desrespeito e da violência ou, na figura de sua presidente, afirma que “aqueles que criticam o jantar não estavam lá e portanto não podem avaliar o risco às obras e ao patrimônio”. Essas estruturas  são, na verdade, relações de poder e foi na forma de uma relação onde se perpetua poder que curadora e coordenadora do pedagógico instauraram essa “conversa” conosco. Um poder, obviamente, eficaz: para evitar a entrega de nossos crachás, ficou acordado que parte da equipe voltaria a trabalhar, mas o ato seguiria na entrada do prédio, apesar do pedido de que o retirássemos dali. Após o término da “conversa”, curadora, coordenadora e o violento funcionário se retiraram. Nós continuamos num intenso diálogo com os públicos visitantes sobre arte, política, cultura, desigualdade. Ao fim do dia, colegas de outros espaços expositivos vieram se somar, e uma chuva torrencial fez muito mais pessoas, que passeavam no entorno, entrarem na Usina do Gasômetro. Nossos diálogos se multiplicaram. Acho que pela primeira vez a chuva foi sinônimo de um clima favorável.

em pdf: Relato Paralisação 9 Bienal 11.2013


[1]    A esse respeito, o Coletivo Autônomo de Mediadores publicou uma declaração em 06 de novembro de 2013 acessível em https://coletivoam.wordpress.com/2013/11/06/declaracao-2/.

Nota de Apoio do Coletivo Autônomo de Mediadores à paralisação das(os) Servidoras(es) do Ministério da Cultura

O Coletivo Autônomo de Mediadores (CAM) vem por intermédio desta nota demonstrar apoio à paralisação de 24 horas organizada pelas(os) Servidoras(es) do Ministério da Cultura (MinC), por meio do Fórum das Associações de Servidores da Cultura, que ocorreu ontem, dia 26 de novembro 2013, e fechou Biblioteca Nacional e o palácio Gustavo Capanema na cidade do Rio de Janeiro-RJ.

É importante salientar que um dos primeiros atos que marcam a fundação de nosso Coletivo é uma paralisação durante o dia de encerramento da 9° mostra da Bienal do Mercosul| Porto Alegre, que além de pautas específicas referentes a ocorridos ao longo da mostra, fazia também apontamentos comuns aos que foram abordados pelos servidores da cultura no dia de ontem.

O CAM segue em luta junto às(os) trabalhadoras(es) e suas respectivas organizações – sindicatos, coletivos, executivas – que aderiram à paralisação em prol da valorização da cultura em nosso país.

Coletivo Autônomo de Mediadores

27 de novembro 2013.

Nota sobre comunicação de atos e encaminhamentos do CAM

O Coletivo Autônomo de Mediadores vem através desta nota anunciar como procederá com a comunicação de seus atos e suas mobilizações frente ao público. Toda ação proposta pelo CAM , deliberada em conjunto e/ou fruto de encaminhamento extraído de assembleia será notificada através de nota neste blog, nosso veículo oficial de comunicação. Qualquer ato, posicionamento e/ou encaminhamento que aparecer em algum outro veículo sem a devida menção aqui em nosso canal poderá (deverá!) ser considerado alheio ao nosso processo autônomo e independente de organização, portanto, um ato não vinculado ao CAM.

Campanha pela manutenção do espaço da Escola Amigos do Verde!

Campanha pela manutenção do espaço da Escola Amigos do Verde!

Prefeitura revogou o decreto de tombamento da Área de Proteção Ambiental (APA) onde a Escola Amigos do Verde está situada, em virtude da obra da Av. Cristóvão Colombo. A área, tombada há 20 anos (junho de 1990), deixou de ser APA em outubro de 2012, sem comunicação à escola que ali se estabelece e à comunidade em geral, em um ato isolado da atual gestão municipal. A escola endossa um modelo diferente de educação, integrado com a natureza, no meio da cidade. Este espaço está sendo ameaçado pelo avanço de obras na capital.

DECLARAÇÃO

Para a versão em espanhol: http://wp.me/p43U5T-1G

Nós, do Coletivo Autônomo de Mediadores, composto por trabalhadores na 9ª Bienal de Artes Visuais do Mercosul, Porto Alegre, viemos declarar nosso descontentamento com relação a episódios ocorridos durante o exercício de nossas atividades. Como parte do núcleo de mediação atuante nesta mostra de arte, nosso trabalho é receber, acolher e dialogar com o público agendado e espontâneo que adentra os espaços expositivos.

Os episódios descritos a seguir evidenciam arbitrariedades no tocante ao uso desses espaços, expressas por práticas institucionais que restringem o acesso do público visitante segundo critérios discriminatórios e segregatórios. Julgamos importante declarar nosso posicionamento e esclarecer que não compactuamos com tais práticas, visto que a mediação se fundamenta no respeito a todo e qualquer tipo de público que chega aos espaços expositivos – independente de gênero, classe, etnia ou idade.

  • No dia 04 de outubro de 2013, foi realizado um jantar de caráter privado dentro de da sala Ado Malagoli, no Museu de Arte do Rio Grande do Sul – MARGS com a justificativa de obtenção de fundos para futuras aquisições de obras de arte para a instituição pública. Durante o evento, foram acesas velas sobre as mesas localizadas ao lado de uma obra construída com 4.800 peças em papelão e que ocupa, durante o período da mostra, a parte central do segundo andar da referida instituição. A organização do jantar iniciou antes do fechamento do museu, que ocorre às 19h, de modo que o espaço ainda estava aberto para visitação e, portanto, os mediadores ainda estavam em horário de trabalho. É importante frisar que membros da Fundação Bienal do Mercosul estavam presentes no jantar, e essa não informou os mediadores e supervisores que trabalhavam no MARGS sobre o evento. Fato que dificultou o excesso do público a algumas obras expostas, além de interferir no trabalho educativo no espaço museal. Às 18h45min já havia mesas e cadeiras posicionadas ao lado da obra do artista norte-americano Tony Smith. Outra obra exposta no Margs estava interditada devido às luzes acesas e ao plástico com o qual o chão foi forrado. Entretanto, no dia seguinte ao evento, os mediadores que trabalham no turno da manhã no museu do Estado encontraram cera de vela, manchas de comida e cacos de acrílico sobre o carpete.

Entendemos que a organização de um jantar no meio do espaço expositivo é um desrespeito às próprias normas estabelecidas pela 9ª Bienal do Mercosul e pelo MARGS, uma vez que, para garantir a conservação das obras, não é permitido consumir alimentos e bebidas nas salas onde estão expostas. Diante de tal fato, soa como um discurso incoerente as recomendações e cobranças de preservação das obras – dirigidas tanto aos mediadores quanto ao público.

  • Nos dias posteriores ao jantar, assim como nos dias após a publicação de uma carta que relatava o evento, houve constrangimentos e perseguições aos mediadores por parte da direção do MARGS, dentro e fora do ambiente de trabalho.

Entendemos que houve omissão por parte da Fundação Bienal quanto aos ocorridos.

  • No dia 17 de outubro de 2013, foi realizada uma sessão fotográfica para um editorial de moda em horário de visitação pública nos espaços expositivos da Praça da Alfândega da 9ª Bienal do Mercosul, sem o cuidado e a conduta adequados à conservação das obras. Condutas essas que são rigorosamente exigidas do público visitante, o qual teve seu acesso a parte do espaço expositivo foi impossibilitado nesta ocasião.

  • No dia 24 de outubro de 2013, foi realizada uma performance no Santander Cultural com ampla divulgação de entrada gratuita e solicitação de chegada antecipada devido ao número limitado de lugares. No entanto, puderam assistir somente algumas pessoas que, minutos antes do início do evento, foram anunciadas pela equipe de produção como presentes em uma lista até então desconhecida tanto pelo público quanto pela equipe de mediação que aguardava no local em fila formada conforme ordem de chegada. Cabe salientar que os nomes na lista estavam relacionados a uma determinada condição social de distinção, status e privilégio, bem como a vínculos pessoais com figuras da Fundação Bienal.

  • Quanto ao tratamento dos demais setores da Fundação Bienal para com os mediadores, existem diversas situações corriqueiras que caracterizam a diminuição da função e do trabalho de mediação e a própria condição de sujeito por parte dos mediadores. Como exemplificação dessa circunstância, na referida performance realizada no Santander Cultural, houve desvio de função de nosso trabalho. Isso porque os mediadores foram convidados pelo núcleo educativo (setor encarregado da equipe de mediação), para trabalharem na mediação da performance. Contudo, orientados por outro setor e com a discordância do próprio núcleo educativo, foram levados a realizar atividades que não correspondem ao trabalho de mediação, como: ascensoristas e recepcionistas.

Além da não observância e reflexão de nossa real função no espaço expositivo, são recorrentes as interrupções abusivas e situações de constrangimento durante a realização das mediações por parte dos outros setores da Fundação Bienal.

  • Ainda no dia 24, no espaço expositivo do Memorial do Rio Grande do Sul, um sujeito, que se identifica como “queer” (sem gênero ou sexualidade definidos), ao utilizar o banheiro feminino para se maquiar, foi convidado a se retirar do ambiente por medida de “segurança” de maneira agressiva. A medida é representativa de assédio moral, psicológico e abuso de autoridade, pois foi seguida de empurrões até a saída do espaço expositivo, conforme consta em registro audiovisual. A violência que aconteceu nessa situação gerou ao visitante um mal estar, exposição e exclusão das dependências da 9º Bienal do Mercosul. Isso reflete restrições segregatórias impostas aos diferentes públicos, a partir das questões de gênero e sexualidade dentro dos espaços expositivos, bem como a negligência e a omissão da Fundação Bienal em relação a sua inclusão.

  • Constatamos também a insuficiente preparação para a execução de audiodescrição em caso de visitas de grupos com deficiência visual, salientando nossa preocupação com a qualidade da mediação a esses grupos. Ademais, notamos a falta de estruturas que possibilitem o melhor acesso por esses grupos aos espaços expositivos, devido à ausência de descrições das obras em braile, assim como de materiais táteis (os quais acabaram sendo pensados e elaborados pela de mediação do Santander Cultural). A acessibilidade para cadeirantes é mínima, como também é para surdos devido ao escasso número de mediadores interpretes de Libras (língua brasileira de sinais).

Frente a estes modos de relação que agrediram e agridem em diversas instâncias o público das exposições e a equipe de mediação da 9ª Bienal, nós do Coletivo Autônomo de Mediadores declaramos nosso repúdio e nossa total dissociação dessas práticas que estabelecem tratamentos diferenciados e elitistas e que favorecem aqueles que possuem maior poder aquisitivo ou status social. É inadmissível que haja qualquer tipo de distinção de público nesses espaços, especialmente porque se trata de uma exposição que recebe apoio financeiro oriundo de dinheiro público (Lei no.13,490/10 – Pró-Cultura/RS) e mecanismos de incentivos fiscais (Lei n° 8313/91 – Lei Federal de Incentivo à Cultura) cujos artigos iniciais já deixam claras as exigências para concessão de incentivo:

Art 2°, § 1o  Os incentivos criados por esta Lei somente serão concedidos a projetos culturais cuja exibição, utilização e circulação dos bens culturais deles resultantes sejam abertas, sem distinção, a qualquer pessoa, se gratuitas, e a público pagante, se cobrado ingresso.

§ 2o  É vedada a concessão de incentivo a obras, produtos, eventos ou outros decorrentes, destinados ou circunscritos a coleções particulares ou circuitos privados que estabeleçam limitações de acesso.

É por acreditarmos em uma ética e uma política da mediação, independente das premissas elitistas e segregatórias das instituições, que somos contra ações que (a) inferiorizam ou desconsideram qualquer pessoa em qualquer espaço cultural e (b) são irresponsáveis no cuidado com o patrimônio público (do qual fazem parte os museus antes mencionados). Acreditamos que a arte não deva ser um ambiente restrito e socialmente privilegiado – reproduzindo em nível simbólico a desigualdade social – mas sim de acesso a todos, democrático, popular e universal. Defendemos uma relação sem distinção da frequentação, acesso e circulação dos espaços expositivos. Reivindicamos a eliminação de critérios arbitrários no acolhimento de visitantes, bem como em relação aos educadores que trabalham nos espaços da 9 Bienal do Mercosul.

Manifestamos nosso repúdio a situações de exclusão e segregação de públicos, bem como à má condição e vulnerabilidade do educador trabalhador da equipe de mediação, hostilizado em diversas situações.

COLETIVO AUTÔNOMO DE MEDIADORES

Porto Alegre, novembro de 2013.

DECLARAÇÃO

Nós, do Coletivo Autônomo de Mediadores, composto por trabalhadores da 9ª Bienal do Mercosul Porto Alegre, vimos declarar nosso descontentamento com relação a episódios ocorridos durante o exercício de nossas atividades. Como parte do núcleo de mediação atuante na mostra, nosso trabalho é receber, acolher e dialogar com o público agendado e espontâneo que adentra os espaços expositivos.

Os episódios descritos a seguir evidenciam arbitrariedades no tocante ao uso desses espaços, expressas por práticas institucionais que restringem o acesso do público visitante, segundo critérios discriminatórios e segregatórios. Julgamos importante declarar nosso posicionamento, e esclarecer que não compactuamos com tais práticas, visto que a mediação se fundamenta no respeito a todo e qualquer tipo de público que chega aos espaços expositivos – independente de gênero, classe, etnia ou idade.

–        No dia 04 de outubro de 2013 foi realizado um jantar de caráter privado dentro de uma sala expositiva do museu de Arte do RS Aldo Malagoli (MARGS) com a justificativa de criação de fundos para futuras aquisições de obras. Durante o evento, foram acesas velas sobre as mesas localizadas ao lado de uma obra construída com papelão e que ocupa, durante o período da mostra, a parte central do segundo andar da referida instituição. A organização do jantar iniciou antes do fechamento do museu, que ocorre às 19h, de modo que o espaço ainda estava aberto para visitação e, portanto, os mediadores estavam em horário de trabalho. É importante frisar que membros da Fundação Bienal estavam presentes no jantar, e essa não informou os mediadores ou supervisores do MARGS sobre o evento, de forma que a equipe ficou tão desorientada quanto os três visitantes que ainda estavam no espaço. Às 18h45min já havia mesas e cadeiras posicionadas ao lado da referida obra. Outra obra próxima estava interditada devido às luzes acesas e ao plástico com o qual o chão foi forrado. No dia seguinte ao evento, os mediadores do turno da manhã encontraram cera de vela, manchas de comida e cacos de acrílico sobre o carpete.

–        Entendemos que a organização de um jantar no meio do espaço expositivo é um desrespeito às próprias normas estabelecidas pela 9ª Bienal do Mercosul e pelo Margs, uma vez que, para garantir a conservação das obras, não é permitido consumir alimentos e bebidas nas salas onde estão expostas. Diante de tal fato, soa como um discurso incoerente as recomendações e cobranças de preservação das obras – dirigidas tanto aos mediadores quanto ao público.

–        Nos dias posteriores ao jantar, assim como nos dias posteriores à publicação de uma carta que relatava a situação, houve perseguição aos mediadores por parte da direção do MARGS, dentro e fora do ambiente de trabalho. Entendemos que houve omissão por parte da Fundação Bienal quanto aos ocorridos.

–        No dia 17 de outubro, foi realizada uma sessão fotográfica para editorial de moda em horário de visitação pública nos museus sem o cuidado e a conduta adequados à conservação das obras. Condutas essas que são rigorosamente cobradas do restante do público visitante, o qual, também nessa situação, foi restringido de acessar parte do espaço expositivo.

–        No dia 24 de outubro, foi realizada uma performance no Santander Cultural com ampla divulgação de entrada gratuita e solicitação de chegada antecipada devido ao número limitado de lugares. No entanto, puderam assistir somente algumas pessoas que, minutos antes do início do evento, foram anunciadas pela equipe de produção  como presentes em lista até então desconhecida tanto pelo público quanto pela equipe de mediação que aguardava no local, em fila formada conforme ordem de chegada. Cabe salientar que os nomes na lista estavam relacionados a uma determinada condição social de distinção, status e privilégio, bem como a vínculos pessoais com figuras da Fundação Bienal.

–        Quanto ao tratamento dos demais setores da Fundação Bienal para com os mediadores, existem diversas situações corriqueiras que caracterizam a diminuição da função de mediação e a própria condição de sujeito dos mediadores. Como exemplificação dessa circunstância, na referida performance realizada no Santander Cultural, houve desvio de função do nosso trabalho. Isso porque os mediadores foram convidados pelo núcleo educativo (setor encarregado da equipe de mediação), para trabalharem na mediação da performance. Contudo, orientados por outro setor e com a discordância do próprio núcleo educativo, foram levados a realizar atividades que não correspondem ao trabalho de mediação, trabalhando como ascensoristas e recepcionistas. Além da não observância de nossa real função no espaço expositivo, são recorrentes as interrupções abusivas e situações de constrangimento durante a realização das mediações por parte dos outros setores.

–        Ainda no dia 24, no espaço expositivo do Memorial do Rio Grande do Sul, um sujeito, que se identifica como “queer” (sem gênero ou sexualidade definidos), ao utilizar o banheiro feminino para se maquiar, foi convidado a se retirar do ambiente por medida de “segurança” de maneira agressiva. A medida é representativa de assédio moral, psicológico e abuso de autoridade, pois foi seguida de empurrões até a saída do espaço expositivo, conforme consta em registro audiovisual. A violência que aconteceu nessa situação gerou no visitante mal estar, exposição e exclusão das dependências da 9º Bienal do Mercosul. Isso reflete restrições segregatórias impostas aos diferentes públicos, a partir das questões de gênero e sexualidade dentro dos espaços expositivos, bem como a negligência e a omissão da Fundação Bienal em relação a sua inclusão.

–        Constatamos também a insuficiente preparação para a execução de audiodescrição em caso de visitas de grupos com deficiência visual, salientando nossa preocupação com a qualidade da mediação a esses grupos. Ademais, constatamos a falta de estruturas que possibilitem o melhor acesso por esses grupos aos espaços expositivos, devido à ausência de descrições em braile das obras, assim como de materiais táteis (os quais acabaram sendo pensados e elaborados por uma mediadora da equipe). A acessibilidade no que tange a cadeirantes é mínima, como também o é para pessoas surdas devido ao escasso número de mediadores interpretes de Libras (língua brasileira de sinais).

Frente a estes modos de relação que agrediram e agridem em diversas instâncias o público das exposições e a equipe de  mediação da 9ª Bienal, nós do Coletivo Autônomo de Mediadores declaramos nosso repúdio e nossa total dissociação dessas práticas que estabelecem tratamentos diferenciados e elitistas, e que favorecem aqueles que possuem maior poder aquisitivo ou status social. É inadmissível que haja qualquer tipo de distinção de público nesses espaços, especialmente porque se trata de uma exposição que recebe apoio financeiro oriundo de dinheiro público (Lei no.13,490/10 – Pró-Cultura/RS) e mecanismos de incentivos fiscais (Lei n° 8313/91 – Lei Federal de Incentivo à Cultura) cujos artigos iniciais já deixam claras as exigências para concessão de incentivo:

Art 2°, § 1o  Os incentivos criados por esta Lei somente serão concedidos a projetos culturais cuja exibição, utilização e circulação dos bens culturais deles resultantes sejam abertas, sem distinção, a qualquer pessoa, se gratuitas, e a público pagante, se cobrado ingresso.

§ 2o  É vedada a concessão de incentivo a obras, produtos, eventos ou outros decorrentes, destinados ou circunscritos a coleções particulares ou circuitos privados que estabeleçam limitações de acesso.

É por acreditarmos em uma ética/política da mediação, independente das premissas elitistas e segregatórias das instituições, que somos contra ações que (a) inferiorizam ou desconsideram qualquer pessoa em qualquer espaço cultural e (b) são irresponsáveis no cuidado com o patrimônio público (do qual fazem parte os museus antes mencionados). Acreditamos que a arte não deva ser um ambiente restrito e socialmente privilegiado – reproduzindo em nível simbólico a desigualdade social -, mas sim de acesso a todos, democrático, popular e universal. Defendemos uma relação sem distinção da frequentação, acesso e circulação dos espaços expositivos. Reivindicamos a eliminação de critérios arbitrários no acolhimento de visitantes, bem como em relação aos educadores que trabalham nos espaços da 9 Bienal do Mercosul.

Manifestamos nosso repúdio a situações de exclusão e segregação de públicos, bem como à condição precarizada e vulnerável do educador trabalhador da equipe de mediação, hostilizado em diversas situações.

COLETIVO AUTÔNOMO DE MEDIADORES

Porto Alegre, novembro de 2013.